Agronomía

Renovado interés por el snaplage

Por Bill Mahanna

Tengo la impresión de que el otoño pasado resurgió el interés de los productores de leche y los nutrólogos por cosechar maíz de alta humedad como snaplage.

Esto se debe, por un lado, a que los profesionales del corte a medida, en su afán de hacer más negocio para sus equipos de cosecha de forraje, promovieron en gran medida el snaplage y, por otro lado, al creciente coste de recolectar con una cosechadora y procesar después en la trinchera.

Estudios recientes también han afirmado que al cosechar cuando la humedad del grano es la adecuada, el snaplage puede tener un valor alimenticio muy alto siempre que se coseche, procese y almacene correctamente.

Ventajas e inconvenientes

Quizá debamos empezar dando la definición de snaplage y maíz de alta humedad (earlage).

Yo defino el «snaplage» como el maíz que se cosecha con una picadora de ensilado equipada con un cabezal maicero y que luego pasa por el procesador de grano de la picadora. El snaplage contiene granos, mazorcas, zuros y cantidades variables de farfolla y espigas (elementos sin grano), a menudo denominados «poda».

Lo que yo llamo maíz con mazorcas de alta humedad es maíz que se ha recogido o cosechado (modificado para salvar cantidades variables del zuro) y, después, en la estructura de almacenamiento, se ha procesado con una planta de trituración móvil o un molino de rodillo.

Algunas de las ventajas del snaplage son:

o   la cosecha es más temprana y encaja bien entre el ensilado de maíz y el grano seco,

o   los rendimientos son entre un 10 % y un 15 % más altos por cada media hectárea que los de la cosecha de grano seco,

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    • la posibilidad de ahorrar costes en comparación con la cosecha y el procesamiento de maíz en la estructura de almacenamiento,
    • una mayor disponibilidad de almidón ruminal en comparación con el maíz seco,
    • supone una fuente adicional directa (en el supuesto de que los zuro y la poda no se separen en el comedero).

Algunas de los inconvenientes del snaplage son:

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    • la fermentación y las pérdidas en el momento de la abertura,
    • la probabilidad de que el cultivo de maíz se seque demasiado, lo que influirá en la digestibilidad y el sabor agradable,
    • un mayor coste de transporte del inventario y
    • una menor consistencia que el grano seco debido a los cambios en la digestibilidad del almidón durante el tiempo de almacenamiento.

 

Humedad de la cosecha

La mayoría de los nutrólogos con los que hablo y que han tratado el snaplage destinado para pienso coinciden en un punto clave: Cuando se opta por el snaplage, es mejor excederse en cuanto a humedad. Cuando el cultivo se seca demasiado (por ejemplo, si el grano se humedece más del 25 %), empiezan a surgir problemas en cuanto a la digestibilidad, el sabor agradable, los daños en el grano y la poca uniformidad en el comedero.

Para obtener la mayor cantidad de almidón por media hectárea, no se debe empezar a cosechar hasta que los granos hayan alcanzado la fase en que se forma la capa de abscisión negra y estén fisiológicamente maduros, lo que se traduce, en la mayoría de los híbridos, en una humedad del grano de entre el 34 % y el 36 %. Considero que es mejor analizar la humedad del grano cuando se dan recomendaciones relativas a la cosecha, ya que la mayoría de agricultores dispone de un medidor de humedad del grano y el producto final puede contener una cantidad variable de poda, lo que repercute en los niveles de humedad.

El zuro contiene más humedad que el grano; por regla general, la proporción final será de cinco unidades porcentuales más de humedad que el grano (partiendo de la base del 20 % de una mazorca es zuro). Esto puede hacer que los agricultores cosechen cultivos más secos de lo deseado con híbridos que pueden contener apenas entre un 10 % y un 15 % de zuro. Esta es otra razón por la que se especifican los niveles de humedad del grano al formular recomendaciones sobre la madurez de la cosecha.

A modo de ejemplo de los rendimientos habituales y el contenido nutricional, en la Tabla 1 se muestran los resultados de una parcela de híbridos en 2008 cosechada como snaplage en el sudeste de Minnesota.

Fijar como objetivo niveles de humedad del grano del 28 % o más suele dar como resultado un producto que parece ser mejor para la mayoría de las dietas. Los nutricionistas deberán ser conscientes del hecho de que la digestibilidad del almidón en el snaplage aumentará con el tiempo (alrededor de dos unidades porcentuales por mes) en este tipo de maíz más húmedo, lo que tiene especial importancia si se pasa de un pienso a base de maíz más seco y de alta humedad. El mayor grado de humedad del grano también sirve como indicador para garantizar una mejor digestibilidad del zuro.

 

El valor del zuro y la poda

El valor energético del snaplage puede variar de un caso a otro debido a las diferencias en la cantidad de poda que contenga el pienso. Los híbridos más húmedos y verdes suelen contener más poda, lo que puede reducir el volumen de pienso y el contenido energético.

Los estudios del Servicio de Extensión Cooperativa de la Universidad de Idaho indican que la poda puede variar entre el 1 % y el 22 % en las muestras de snaplage tomadas en parcelas de híbridos cosechadas el mismo día y con el mismo equipo para la cosecha. También se puede dar una variación de poda en el mismo híbrido según la hora del día y la forma en que se ajuste el cabezal maicero (Kezar, 2001).

La Tabla 2 muestra cómo se puede utilizar el contenido de fibra detergente ácida (ADF) del snaplage para aproximar la cantidad de poda en el mezclado (Kezar, 2001). La Tabla 3 ofrece una perspectiva relativa del contenido nutricional del snaplage cosechado en tres lecherías diferentes en 2008.

En un reciente estudio de campo (Soderlund et al., 2006) concebido para evaluar el rendimiento y el contenido nutricional de cuatro híbridos cosechados con cuatro maduraciones diferentes, se demostró (Tabla 4) que la digestibilidad del zuro disminuye en casi un 20 % desde el momento de la cosecha. La farfolla y la espiga también disminuyeron ligeramente al madurar la mazorca, pero se mantuvieron bastante altas durante todos los períodos de la cosecha.

Otra razón más por la que enfocar la cosecha del snaplage a humedades del grano que superen el 28 % es mantener la digestibilidad del zuro.

A los que empiezan con el snaplage el producto no les parece muy atractivo al coger un puñado y ver toda la farfolla «fibrosa». No cabe duda de que conseguir que la farfolla del snaplage se pique tan fina como la del ensilado de maíz es más difícil, sobre todo porque, si en la picadora solo se introducen mazorcas, queda espacio entre ellas y no se aprietan contra una capa de cultivo más gruesa o contra la barra de corte. Además, si se usa el cabezal maicero no hay forma de controlar en qué dirección entran las mazorcas en el cabezal de corte.

Es más fácil obtener la altura de corte que se desea con el ensilado, puesto que la capa de cultivo es más gruesa y, en este último, casi todas las mazorcas entran en los rodillos de alimentación con el tallo de forma perpendicular a la barra de corte (Zumbach, 2008).

Existen varias formas de ajustar la picadora de forraje para reducir el tamaño de las partículas de farfolla, entre ellas: (1) se puede ajustar la altura de corte de la picadora lo más baja posible para así ralentizar los rodillos de alimentación, (2) en algunas picadoras se puede utilizar un fondo de tambor diferente con una llave soldada cada 5 cm de forma perpendicular a las cuchillas para así ayudar a cortar o arrancar el producto que pasa por la máquina y (3) se puede añadir una rejilla-criba detrás del tambor de la cuchilla antes de la entrada al procesador. Esto es muy similar a cortar o arrancar el cultivo antes de que entre en el procesador; sin embargo, ralentiza el flujo del cultivo (Zumbach, 2008).

 

Daños en el grano

Los nutrólogos han aprendido a prestar mucha atención al tamaño de las partículas del grano en el maíz molido en seco o en el maíz desgranado de alta humedad, enfocados a ser de entre 800 y 1.000 micrómetros con una ligera variación estándar a fin de evitar el exceso de partículas pequeñas o grandes. Sin embargo, he podido observar que al tamaño de las partículas del snaplage no se le presta tanta atención, probablemente porque resulte difícil interpretar los datos del análisis de laboratorio sobre el tamaño de las partículas que se suele realizar con 12 o 14 tamices, ya que el zuro y la poda provocan un efecto confuso en los resultados finales.

Puede ser recomendable que los nutrólogos comiencen a llevar una base de datos que registre los tamaños de las partículas de las muestras del snaplage que se analicen en la prueba de daños en el grano de ensilaje de maíz; se puede obtener en varios laboratorios comerciales. De esta forma, la cantidad de almidón que pasa por el tamiz de 4,75 mm se puede considerar un objetivo relativo, al igual que cuando se compara el procesamiento en diferentes tipos de ensilado de maíz.

Además de ajustar la altura de corte tan baja como sea posible, asegúrese de que el procesador de la picadora tenga rodillos con dientes finos (de cinco a siete dientes por cada 3 centímetros [algunos procesadores no son tan finos]) y esté ajustado a 2-3 mm con un diferencial de entre el 30 % y el 40 % (este valor se puede ajustar a un nivel mucho mayor con el snaplage que con el ensilado) para minimizar los cortes o daños en el grano.

 

Fermentación

El nivel de humedad del grano en el snaplage ayuda a determinar tanto la duración del proceso de fermentación, como los cambios relativos en la digestibilidad del almidón a lo largo del tiempo de almacenamiento. Al cosechar el snaplage con una humedad del grano superior al 28 %, el proceso de fermentación puede terminar en dos o tres semanas. De hecho, es más rápida que la del maíz convencional de alta humedad y desgranado, puesto que existen azúcares adicionales que proceden del zuro. Si el cultivo escapa de tu alcance (y el grano presenta, por ejemplo, menos de un 25 % de humedad), el proceso de fermentación del snaplage puede tardar hasta dos meses.

La inoculación con productos concebidos expresamente para el maíz de alta humedad puede resultar muy útil; los que contienen Lactobacillus buchneri pueden resultar beneficiosos para mantener la frescura y el sabor agradable si durante los meses de primavera y verano se suministra snaplage como alimento.

Los agricultores también deberían procurar que las densidades de los silos de snaplage fueran de unos 14 kg de materia seca por cada 28 decímetros cúbicos a fin de proporcionar un entorno anaeróbico que favorezca tanto la fermentación como la uniformidad del pienso (Soderlund, 2008).

En la actualidad, se suele recomendar esperar unos 60 días (si es posible) antes suministrar el ensilado de maíz como pienso. Aunque tanto el ensilado como el snaplage de maíz se pueden suministrar como pienso sin problema más pronto, puede que se prefiera esperar en ambos casos, ya que durante estos dos primeros meses se producen variaciones dinámicas en los perfiles de los ácidos grasos volátiles, el pH y la digestibilidad del almidón.

Al pasar de un maíz o snaplage de alta humedad y de antigua cosecha a un snaplage de nueva cosecha, puede que sea necesario ajustar las dietas, puesto que en el maíz de nueva cosecha poco fermentado se reduce la digestibilidad del almidón ruminal.

 

El resultado final

El snaplage es un pienso que está despertando un interés renovado debido a su relativa facilidad a la hora de cosecharlo y a la gran calidad del pienso si se cosecha y almacena en condiciones de humedad adecuadas.

La mayoría de los nutrólogos prefieren excederse en cuanto a humedad al cosechar snaplage y buscan que la humedad de los granos exceda el 28 %, lo que suele dar lugar a que el snaplage sobrepase el 34 % de humedad. Estos objetivos de humedad servirán para garantizar la alta digestibilidad del zuro y del almidón ruminal (que aumentará durante el tiempo de almacenamiento). Al igual que ocurre con el ensilado de maíz, se debe prestar atención a la configuración del cabezal de corte o maicero, lo que incluye la altura del corte y el tipo y la configuración del procesador.

 

Referencias

Kezar, W.W. 2001. Pioneer Nutritional Insights — High-moisture ear corn.

Soderlund, S.D. 2007. Comunicación personal.

Personal communication. 2006. Pioneer Nutritional Insights — Influence of maturity on the yield and nutritional quality of four Pioneer hybrids harvested as high-moisture ear corn.

Zumbach, J. 2008. Krone-North America. Personal communication.

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Este artículo se publicó por primera vez en el número de Feedstuffs de diciembre de 2008 y se reproduce con su autorización.