Agronomía

Época de la cosecha de maíz

Crop Insights por Steve Butzen, Asesor Agrónomo

Resumen

·        La fecha adecuada para la cosecha de maíz influye en gran medida en el rendimiento de la cosecha, los costes del secado del grano y los beneficios.

·        Algunas prácticas útiles para tomar las mejores decisiones posibles sobre el momento de la cosecha son supervisar las etapas de madurez y, después, la humedad de los granos y la condición de los cultivos durante el período en que se secan.

·        El debilitamiento de los tallos y las mazorcas hace que no se cosechen todas las mazorcas, lo que constituye la causa más común de las pérdidas en el terreno.

·        Las condiciones húmedas de otoño prolongan el período en que el maíz se seca y aumentan la tasa de degradación del tallo y la mazorca.

·        La mayoría de los estudios han desmentido la teoría de que las causas desconocidas de la pérdida de materia seca del grano se produzcan durante el período en que el campo se seca. Por lo tanto, base las decisiones sobre el momento de la cosecha a partir de causas conocidas.

·        Los estudios que midieron la respiración del grano descartan la teoría de que la respiración provoque pérdidas notables de materia seca.

·        Comparar el coste adicional del secado con el ahorro del rendimiento previsto como resultado de una cosecha temprana es una forma sencilla de encontrar el equilibrio justo entre ambos.

·        Los estudios de Pioneer realizados en 18 lugares demostraron una mejora del 1,5 % en el caso de la cosecha temprana, lo que no es suficiente para cubrir los costes adicionales de secado.

Introducción

El momento de la cosecha de maíz es una decisión crucial para los agricultores en cuanto a la gestión de los cultivos. Por un lado, la cosecha temprana puede reducir las pérdidas del campo, pero aumenta los costes de secado y puede disminuir la calidad del grano y su aptitud para el almacenamiento si estos se dañan durante la cosecha y la posterior manipulación. Por otro, la cosecha tardía reduce los costes de secado, pero puede dar lugar a una excesiva degradación del cultivo, lo que podría disminuir el rendimiento y la calidad de la cosecha. Por tanto, cada campo tiene un momento propicio para cosechar, pero las distintas necesidades y el clima desempeñan un papel importante a la hora de alcanzar el objetivo de cosechar en una fecha determinada. No obstante, los agricultores que adopten un enfoque sistemático para vigilar sus campos durante el secado y evalúen las posibles pérdidas podrán adoptar la mejor decisión posible al dar prioridad a los campos para la cosecha.

Desarrollo del maíz tras la aparición de las sedas

Analizar el proceso de desarrollo del maíz durante la etapa de llenado de los granos resulta útil para supervisar el progreso de los cultivos a medida que vayan madurando.

Tabla 1. Tiempo aproximado desde la aparición de las sedas hasta el inicio de cada etapa reproductiva.

Estado reproductivo

Descripción del estado

Semanas después de las sedas

R1

Sedas

--

R2

Blíster

2 semanas

R3

Lechoso

3 semanas

R4

Pastoso

4 semanas

R5

Dentado

5 a 6 semanas

R6

Madurez fisiológica

8 a 9 semanas

 

A medida que los granos se van desarrollando, van adquiriendo «peso seco» conforme el almidón se acumula y sustituye a la humedad en el grano. A partir de la etapa de «grano dentado» (R5), se aprecia una línea de demarcación entre el almidón duro y estructural depositado en la corona y el contenido lechoso del resto del grano (hacia la punta). Esta delimitación se conoce como la «línea lechosa» (Imagen 1 y Tabla 2).


Imagen 1. Progresión de la línea lechosa en los granos de maíz desde R5 o grano dentado (izquierda), a R6 o madurez fisiológica (derecha).

La madurez fisiológica se define como el momento en que deja de acumularse materia seca en el grano. Este punto se identifica por la formación de una capa negra de «abscisión» entre el grano de maíz y el zuro (Imagen 2). Esta capa de abscisión impide que los nutrientes se sigan transfiriendo de la planta al grano, por lo que representa el punto de máxima acumulación de materia seca (es decir, de rendimiento) en el grano.


Imagen 2. Progresión de la formación de la capa de abscisión negra en los granos (en la punta de los granos), lo que indica la madurez fisiológica (R6).

Tabla 2. Etapas R5 a R6 del grano, humedad del grano y GDU que quedan hasta la madurez.

Etapa R5

·        Grano dentado; La línea lechosa comienza a aparecer en la corona del grano

·        Humedad del grano: ~50 - 55 %

·        Quedan~400GDU hasta la madurez

Etapa R5.25

·        1/4 de línea lechosa

·        Humedad del grano: ~45 - 50 %

·        Quedan~300GDU hasta la madurez

Etapa R5.5

·       1/2 de línea lechosa

·       Humedad del grano: ~50 - 55 %

·       Quedan~200GDU hasta la madurez

Etapa R5.75

·       3/4 de línea lechosa

·       Humedad del grano: ~35 - 40 %

·       Quedan~100GDU hasta la madurez

Etapa R6

·       Punto negro o ``Línea no lechosa´´

·       Humedad del grano: ~28 - 32 %

·       Quedan~0GDU hasta la madurez

Secado del grano de maíz

El período que va desde la aparición del punto negro hasta la cosecha se define como el período de «desecación». La pérdida de humedad de los granos durante el período de desecación se debe en su totalidad a la pérdida de humedad por evaporación a causa de la temperatura atmosférica, la humedad relativa y el viento. Cuando el maíz alcanza la madurez al inicio de la temporada, la desecación del campo es más rápida, ya que las temperaturas atmosféricas son más cálidas. Por ejemplo, según la Extensión de la Universidad Estatal de Ohio, las tasas de desecación del maíz, que pueden ser de hasta un 1° diario en septiembre, suelen bajar a ½ a ¾ grado diario entre principios y mediados de octubre, a ¼ a ½ grado diario entre finales de octubre y principios de noviembre, y únicamente a ¼ grado diario o menos a mediados de noviembre (Thomison, 2011).

Las investigaciones de Pioneer indican que se necesitan aproximadamente entre 15 y 20 GDU para reducir la humedad del grano en cada punto entre el 30 % y el 25 %, entre 20 y 25 GDU por punto de secado entre el 25 % y el 22 % y entre 25 y 30 GDU por punto entre el 22 % y el 20 % (Pioneer, sin publicar).

La humedad del grano en la cosecha repercute en el tiempo y el gasto necesarios para secar el grano a niveles aceptables de humedad de almacenamiento, así como en la calidad del grano. El grano húmedo puede sufrir daños durante la cosecha, la manipulación y el secado. Si se reduce notablemente la calidad del grano durante la cosecha y el secado, también se reduce el tiempo de almacenamiento permitido, lo que puede causar impurezas y pérdidas de granos finos y rotos, que a su vez puede reducir la cantidad de grano que se pueda vender. Por consiguiente, la elección de la humedad óptima para la cosecha de maíz es una decisión de gestión crucial.

¿Puede el secado del campo causar pérdidas de materia seca en el maíz?

Durante décadas, ha persistido en algunos círculos una «leyenda rural» según la cual el maíz que se deja secar en el campo después de que aparezca el punto negro es susceptible de sufrir una pérdida de rendimiento «misteriosa» o «fantasma». La razón del calificativo «misteriosa» radica en que el fenómeno no se atribuye a los perpetradores más comunes de eliminación de rendimiento: mazorcas caídas, tallos encamados, insectos que se comen la planta o putrefacción de las mazorcas. Más bien, se sostiene la hipótesis de que es la «respiración del grano» la causa principal de las supuestas pérdidas de materia seca.

El cuento cobró credibilidad por primera vez a raíz de los testimonios de las publicaciones agrícolas y de un estudio universitario a principios de la década de 1990 (Nielsen, et al, 1996). Tras esto, otros investigadores comenzaron a presentar datos de estudios anteriores en los que se había medido el peso del grano a medida que el maíz se secaba. También se planearon y llevaron a cabo otros estudios con el expreso objetivo de documentar los cambios de peso del grano durante el secado en el campo o en el laboratorio. A continuación, se sintetizan los resultados de esos estudios.

·        Un estudio de la Universidad Estatal de Iowa en 2 localidades con 4 híbridos y 6 fechas de cosecha no documentó ninguna reducción de la producción, ya que el campo de maíz se secó del 35 % al 19 % (Knittle y Burris, 1976).

·        Un estudio de la Universidad de Illinois analizó 4 híbridos y 4 fechas de cosecha: ningún híbrido mostró cambios significativos en el peso seco, ya que la humedad disminuyó del 27 % al 18 %. (Nafziger, 1984).

·        Los investigadores de Pioneer midieron la humedad de los granos y el peso seco de 8 híbridos en fechas de cosecha consecutivas en 1983 y 1984 (Cerwick y Cavalieri, 1984): ningún híbrido mostró reducciones de rendimiento durante el secado.

·        Los agrónomos de Pioneer analizaron 2 híbridos en 2 localidades (Reese y Jones, 1995): el peso seco no disminuyó al pasar de punto negro a un 15 % de humedad del grano.

·        En los estudios de secado sobre el terreno y en laboratorio que se realizaron en la Universidad de Nebraska entre 1995 y 1997, se analizaron un total de 6 híbridos y 9 combinaciones de métodos de secado y métodos de cosecha (Elmore y Roeth, 1996). El estudio no halló pruebas de que se produjeran pérdidas de materia seca de los granos tras la madurez fisiológica.

o   Cabe destacar que el estudio incluyó uno de los híbridos que se analizaron en el estudio de Purdue, pero se obtuvieron resultados dispares. Los autores llegaron a la conclusión de que la diferencia de resultados se debía probablemente a los distintos métodos empleados para la medición de la humedad del grano; el estudio de Nebraska utilizó pesos de secado en un horno en lugar de un medidor de humedad electrónico, ya que los medidores podrían ser inexactos en humedades superiores al 25 %.

o   Los autores llegaron a la conclusión de que los resultados, que mostraban una materia seca del grano estable tras la madurez, no justificaban las necesidades de una cosecha temprana y el gasto de energía asociado al secado del grano.

·        Entre 2002 y 2004, investigadores de la Universidad Estatal de Ohio realizaron estudios de campo en tres lugares para determinar los efectos de cosechar en tres momentos diferentes, con cuatro densidades y en cuatro híbridos de maíz que diferían en cuanto a madurez y fuerza del tallo (Thomison, et al., 2011). No hallaron pruebas de que hubiera pérdidas de materia seca como consecuencia de retrasos en la cosecha.

·        En 2016 y 2017, la Universidad Estatal de Iowa llevó a cabo dos estudios idénticos en dos lugares diferentes para determinar si se producía una pérdida de materia seca de maíz en el campo tras la etapa de madurez (Licht et al, 2017). En cada lugar se plantaron tres híbridos de diferente madurez en dos fechas de siembra y se cosecharon en seis (2016) o siete (2017) fechas distintas durante el período de secado posterior a la madurez fisiológica.

o   Según este exhaustivo estudio, en el que la humedad de los granos osciló entre más del 30 hasta el 15 % durante el secado, el peso de la materia seca de los granos no mostró ninguna variación en las fechas de cosecha sucesivas (Imagen 3).



Imagen 3. Pesos de la materia seca del grano de maíz durante el período de secado posterior a la madurez fisiológica (sept. y oct.) en 2 fechas de siembra y 2 lugares de Iowa en 2016 y 2017.

Por consiguiente, parece que las pérdidas de rendimiento que se observaron en los estudios realizados en las explotaciones agrícolas con una cosecha tardía en comparación con una cosecha temprana se deben a otros factores de pérdida en el campo. Puede que estos factores no se aprecien a simple vista, pero se pierden 62,77 kg/ha con tan solo 2 granos de maíz por 9 m², pérdidas que aumentan con rapidez cuando el maíz presenta una humedad del grano inferior al 20 % (Nafziger, 2018). En Measuring and Reducing Corn Field Losses (Butzen, 2018), la publicación complementaria de Crop Insights, se describe la configuración de la cosechadora para minimizar estas pérdidas.

Los efectos de la respiración del grano en el rendimiento

Se revisaron estudios de investigación anteriores para determinar si existían pruebas de que las tasas de respiración del grano de maíz fueran lo suficientemente altas como para justificar las grandes pérdidas de rendimiento en el campo durante el secado. Un estudio realizado en la Universidad Estatal de Iowa demostró qué si la humedad del grano era inferior al 30 %, la tasa de respiración disminuía de manera notable. Además, esta solo constituía una parte de la tasa registrada durante la etapa de grano dentado (Knittle, y Burris, 1976).

En otro estudio realizado por ingenieros agrónomos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, se analizaron muestras de maíz desgranado para determinar las pérdidas de materia seca en el almacenamiento a seis temperaturas (Saul y Steele, 1966). Las muestras presentaban un 28 % de humedad al principio del período de almacenamiento. Los investigadores midieron la cantidad de dióxido de carbono que emitieron las muestras a lo largo del tiempo y tradujeron este número en pérdida de materia seca (PMS). Los resultados se muestran en la siguiente tabla:

Días necesarios para reducir en un 1 % la materia seca del maíz almacenado*.

1,7°C

10°C

18,3°C

26,7°C

35°C

43,3°C

Días

129

50

25

10

6

4

*Estos resultados representan la muestra de control intacta del estudio.

Las temperaturas medias en el Medio Oeste de EE. UU. oscilan entre los 13 y 18 grados centígrados en la última mitad de septiembre y entre los 10 y 16 grados centígrados en la primera mitad de octubre. Con estas temperaturas registradas en el estudio sobre el almacenamiento, no se produciría una pérdida de materia seca del 1 % hasta dentro de 25 a 50 días. Estos niveles de pérdida de materia seca a causa de la respiración del grano no justifican la cosecha temprana ni el aumento notable de los gastos de secado del maíz húmedo.

 

Observaciones sobre la calidad del tallo en el momento de cosechar el maíz

Los diferentes tipos de estrés a los que se ve sometida la planta de maíz pueden reducir la calidad del tallo, lo que hace que en algunos campos se produzcan todos los años problemas en el tallo. El estrés por sequía, la disminución de luz solar, la presión de los insectos y enfermedades y los daños por granizo representan factores de estrés que pueden dar lugar a una mala calidad del tallo. Incluso los altos rendimientos suponen un estrés para la planta que puede provocar problemas en el tallo. Existen otros muchos factores, como los antecedentes de los cultivos, la fertilidad del suelo, la genética de los híbridos y la influencia del microambiente, que pueden agravar el problema en determinados campos.

Se recomienda a los agricultores que vigilen sus campos cuando se aproxime la fecha de la cosecha para identificar los problemas de calidad del tallo y que se preparen para cosechar antes de que se produzcan pérdidas en el campo. Al examinar los campos unas 2 o 3 semanas antes de la fecha prevista para la cosecha se pueden identificar aquellos campos con tallos débiles susceptibles al encamado. En el caso de los campos con un alto riesgo de encamado, lo ideal sería programarlos para una cosecha temprana. Podemos detectar tallos débiles pellizcando el tallo en el primer o segundo entrenudo por encima del suelo. Si el tallo cede, significa que está en un estado avanzado de putrefacción. Otra técnica es tirar de la planta hacia los lados a una altura de entre 20 y 30 centímetros de la mazorca. Si el tallo se dobla cerca de la superficie o no vuelve a la posición vertical, significa que el tallo está podrido. Revise 20 plantas en 5 zonas del campo. Si el porcentaje de tallos podridos es superior al 10 % o 15 %, debería considerarse la posibilidad de cosechar el campo antes de tiempo.

 

Observaciones sobre la calidad del grano en el momento de cosechar el maíz

Conservar la calidad del grano durante la cosecha y el almacenamiento es un punto clave para optimizar la rentabilidad. El momento de la cosecha es el principal factor que controla el agricultor con el fin de optimizar la calidad del grano. Cosechar el grano con un excesivo contenido de humedad le puede provocar graves daños durante la cosecha y el secado. Por el contrario, si se deja el maíz en el campo demasiado tiempo, el rendimiento y la calidad pueden verse reducidos en caso de que aumenten las enfermedades relacionadas con la podredumbre del tallo o la mazorca o los daños que causan los insectos al alimentarse de la planta.

La pudrición de las mazorcas constituye una preocupación especialmente importante si las condiciones climáticas se vuelven húmedas en otoño. Si las mazorcas están en contacto con el suelo en estas condiciones, se podrían pudrir rápidamente. Los agricultores deberían inspeccionar los campos con regularidad durante el período de secado para examinar las mazorcas y detectar posibles enfermedades. Retire las espatas de 5 mazorcas en 5 zonas diferentes del campo para comprobar si hay insectos que se alimentan de ellas o si se están pudriendo. Si se trata de problemas graves, considere la posibilidad de cosechar antes de tiempo y secar el grano a menos de un 18 % de humedad para detener la proliferación tanto de insectos como de enfermedades y conservar así la mejor calidad de grano posible.

La mayoría de los agricultores se han visto en la necesidad de cosechar el maíz en condiciones de alta humedad cuando la siembra es tardía o las temperaturas frescas han retrasado el desarrollo de los cultivos; son muy conscientes de los efectos devastadores que esto puede provocar en la calidad del grano. Por esta razón, los expertos en materia de calidad del grano preferirían que el campo de maíz se secara por debajo del 20 % de humedad antes de la cosecha. No obstante, si la calidad del grano empeora, puede que sea necesario comenzar la cosecha con un 25 % de humedad, sobre todo si le siguen otros campos con el mismo riesgo. La clave para determinar cuál de estas propuestas se adecua a sus campos es supervisar detenidamente tanto la humedad como las condiciones de los cultivos a partir de la madurez fisiológica.

El coste del secado adicional

Eliminar 1 grado de humedad de 25,4 kg de maíz requiere unos 0,08 litros de propano. A un precio de 12,37 €/L de propano, el coste sería de 1,24€ por 25,4 kilogramos. Por lo tanto, el gasto adicional de secado que supondría cosechar al 25 % de humedad en lugar de secar en el campo al 20 % sería de 0,12€ por 25,4 kilogramos (sin contar los gastos atribuibles al tiempo adicional que implica el secado). Con el maíz a un precio de 2,89€/25,4 kg, habría que ahorrar un 4,3 % de rendimiento (0,10 €/2,89 €) para sufragar el coste de bajar 5 grados adicionales la humedad en el proceso de secado. La Tabla 3 muestra los 25,4 kg/media hectárea de maíz necesarios para sufragar los gastos adicionales de secado de la cosecha temprana a varios niveles de rendimiento.

Tabla 3. 25,4 kg/media hectárea de maíz necesarios para compensar los gastos adicionales de secado en la cosecha temprana.

Nivel de rdto

Puntos extra de pérdida de humedad en cosecha temprana

(Kg/ha)

1

2

4

6

8

10

 

Kg/ha necesarios para compensar coste extra de secado

6277

56

107

213

320

433

540

7846

69

132

270

402

540

672

9416

82

163

320

483

647

810

10985

94

188

377

565

753

942

12554

107

213

433

647

860

1073

14123

119

245

483

728

967

1211

15693

132

270

540

810

1073

1343

17262

151

295

590

885

1186

1481

18831

163

320

647

967

1293

1613

Precio del propano = 1,24€/L Precio del maíz = 114€/Tn.

 

Estudios sobre la época de  cosecha

Durante más de 5 décadas, los investigadores han realizado estudios sobre la decisión del momento de la cosecha. Por lo general, estos estudios han demostrado que los rendimientos se reducen al retrasar la cosecha debido a la degradación progresiva del cultivo a causa de los factores climáticos. Como cabría esperar por parte de los agricultores, los estudios solían indicar diferencias al cambiar de año, lugar e híbridos, relacionadas con condiciones climáticas específicas que se producían entre las fechas de cosecha.

Numerosos estudios anteriores indicaron que el encamado del tallo era un factor determinante en las pérdidas de rendimiento en caso de que se retrasara la cosecha. Un estudio del Estado de Ohio (Thomison, et al, 2011) analizó 4 híbridos que diferían en cuanto a madurez y clasificación del encamado del tallo a 4 densidades de plantación, en 3 localidades y a lo largo de 3 años. Como era de esperar, el estudio demostró que las disminuciones en el rendimiento del grano y los aumentos en la podredumbre del tallo y el encamado que se asociaban a los retrasos en la cosecha se veían influidos por la densidad de planta y las propiedades de los híbridos. La podredumbre del tallo y el encamado aumentaron donde la densidad de planta era mayor, efecto que se vio magnificado por la cosecha tardía.

En 2013, los agrónomos de Pioneer llevaron a cabo estudios en 3 estados para ayudar a determinar los efectos de la época de cosecha en el rendimiento y la humedad del maíz (Prestemon, 2013) (Imagen 4).


Imagen 4. 18 lugares evaluados en Wisconsin, Minnesota y Dakota del Sur para determinar cómo afecta el momento de la cosecha al rendimiento y la humedad del maíz, 2013.

Una parte de cada campo de ensayo se cosechó de forma «temprana» con una humedad objetivo de alrededor del 25 por ciento. La parte restante del campo se cosechó una semana después o más tarde y para la cosecha final se fijó como objetivo una humedad inferior al 20 por ciento. Se midió el rendimiento con un remolque de carga para evitar las posibles variaciones derivadas del ajuste del monitor de rendimiento o de la sensibilidad de los granos. En la Imagen 5 se muestran los resultados.


Imagen 5. Rendimiento medio del grano de maíz en cosechas tempranas y tardías en 18 puntos, 2013.

Tal como se indica en la Imagen 5, los rendimientos de la cosecha temprana fueron de media 182 kg/ha más altos que los de la cosecha tardía. No se observaron problemas agronómicos visibles entre las zonas de la cosecha temprana y tardía. Las humedades fueron de una media del 25,2 % para la cosecha temprana y del 22,1 % para la cosecha tardía. A 0,025€  por cada punto de humedad eliminado en 25,4kg, los gastos adicionales de secado serían de unos 14,84 € por cada 0,40has. A un precio del grano de 2,89 € por cada 25,4 kg, 181 kg/media hectárea adicionales (~8,25€ en valor) no son suficientes para pagar el gasto adicional de secado.

Conclusiones

Programar la cosecha de maíz para maximizar la rentabilidad suele traducirse en un equilibrio entre la maximización de las toneladas cosechadas y la minimización de los gastos de secado. Es necesario supervisar detenidamente las condiciones de los cultivos durante la desecación para tomar la mejor decisión posible en cuanto al momento de la cosecha. No se recomienda la cosecha temprana con la única finalidad de evitar las denominadas «pérdidas de materia seca» por causas desconocidas.

Asimismo, la configuración adecuada de la cosechadora es fundamental para reducir las pérdidas de la cosecha y aumentar la cantidad de grano cosechado y los beneficios. Se debe adaptar la configuración de la cosechadora a las condiciones del cultivo, que cambian de un campo a otro e incluso de un día para otro. Se requiere la continua supervisión de las mazorcas y granos perdidos durante la cosecha para así realizar los ajustes necesarios en la cosechadora (Butzen, 2018).

Referencias

 

·        Butzen, S. 2018. Medición y reducción de las pérdidas en los campos de maíz. Crop Insights vol. 28 no. 8. Pioneer, Johnston, Iowa.

·        Cerwick, S.F.., y A.J. Cavalieri. 1984. Sin publicar. Pioneer Hi-Bred International, Inc. Johnston, IA.

·        Elmore, R.W., y W.F. Roeth. 1999. Corn kernel weight and grain yield stability during post-maturity drydown. J. Prod. Agric. 12:300-305.

·        Knittle, K.H. y J.S. Burris. 1976. Effect of kernel maturation on subsequent seedling vigor in maize. Crop Sci. 16:851-855.

·        Licht, M., C. Hurburgh, M. Kots, P. Blake y M. Hanna. 2017. Is there loss of corn dry matter in the field after maturity? EnProceedings of the 29th Annual Integrated Crop Management Conference,Universidad Estatal de Iowa, Ames, Iowa.

·        Nafziger, E. 1984. Sin publicar.

·        Nafziger, E. 2018. ¿Se mantendrán las predicciones del rendimiento del cultivo del 1 de agosto? En el informe. Extensión de la Universidad de Illinois. Urbana, IL.

·        Nielsen, R.L., G. Brown, K. Wuethrich, y A. Halter. 1996. Kernel dry weight loss during post-maturity drydown intervals in corn. Universidad Purdue, West Lafayette, Indiana.

·        Prestemon, A. 2013. Harvest timing effect on corn yield and moisture. EnAgronomy Sciences Research Update. Pioneer, Johnston, Iowa.

·        Reese, K.D., y G. Jones. 1996. Sin publicar. Pioneer, Johnston, Iowa.

·        Saul, R.A., y J.L. Steele, 1966. Why damaged shelled corn costs more to dry. Agric. Eng. 47:326-329.

·        Thomison, P.R., R.W. Mullen, P.E. Lipps, T.A.Doerge, y A.B. Geyer. 2011. Corn response to harvest date as affected by plant population and hybrid. Agron. J. 103:1765–1772.

·        Thomison, P. 2017. Clima frío y secado del maíz. En C.O.R.N. Boletín informativo 2017-30. Extensión de la Universidad Estatal de Ohio, Columbus, Ohio.

 

Septiembre de 2018