Blog •  15/12/2022

Control de plagas y sostenibilidad. Un gran reto para la agricultura moderna

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Control de plagas y sostenibilidad

Reportaje escrito por Raquel Sanz Vitón, periodista agroalimentaria y agricultora.

  • La Monitorización es una herramienta clave para la detección temprana de plagas y enfermedades en los cultivos.
  • A través de diferentes mecanismos de monitorización podremos identificar el umbral de tratamiento para evitar daños económicos considerables.

 

Como periodista pero también agricultora que soy, si me preguntasen cuáles son los retos a los que se enfrenta la agricultura moderna diría que no se pueden contar con los dedos de las manos pero, sin duda, uno de ellos es cómo gestionar el problema de las plagas y enfermedades respetando al máximo la sostenibilidad del medioambiente y la rentabilidad de la producción.

El incremento de los costes productivos, el cambio climático, el aumento del comercio internacional, una mayor conciencia medioambiental y el avance en la legislación reguladora han hecho que el agricultor se enfrente a la necesidad de conjugar el respeto al medioambiente con la rentabilidad económica de los cultivos que se ven afectados por plagas y enfermedades que merman la productividad de los mismos. En algunas ocasiones, de manera muy significativa.

Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se estima que las plagas son responsables cada año de la pérdida de hasta un 40% de la producción global de cultivos y las enfermedades e insectos invasores suponen un coste de casi 300.000 millones de dólares a la economía mundial. El informe alerta igualmente de que el cambio climático favorece la propagación de plagas cada vez más destructivas.

Agallas de anguina en cebada
Agallas de anguina en cebada
Agallas de anguina en cebada
Agallas de anguina en cebada

La Monitorización permite adelantarse al futuro de los cultivos

En este contexto, la Gestión Integral de Plagas (GIP) se vuelve imprescindible. Se trata de utilizar los mecanismos naturales de control y hacer un uso racional de los productos fitosanitarios para evitar el desarrollo de organismos nocivos. Para ello, es fundamental tener una buena monitorización y sistema de control para su detección temprana

La  Directiva 2009/128/CE (Directiva de Uso Sostenible de Productos Fitosanitarios) establece el marco de actuación para el cumplimiento de los principios de GIP en las producciones agrícolas de la UE. En nuestro país, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación aprobó en 2012 el Plan de Acción Nacional para el Uso Sostenible de los Productos Fitosanitarios y elabora una serie de Guías de Gestión Integrada de Plagas para orientar a los agricultores.  Pero no siempre es fácil para ellos llevarlo a cabo por lo que necesitarán ayuda de las administraciones y las empresas privadas para implementarlo.

La monitorización es un proceso inherente a esta estrategia y consiste en vigilar y revisar el cultivo periódicamente para detectar problemas potenciales y poder anticiparse a ellos. Una vez constatados podremos identificar la plaga o enfermedad y ver en qué estado se encuentra. Es necesario entonces  revisar los modelos de umbral de dicha plaga o enfermedad, es decir el nivel de daño o densidad del patógeno en el que se deberían de iniciar las acciones de control o tratamiento biológico o químico para evitar pérdidas económicas.

Para realizar el monitoreo existen diferentes prácticas que van desde la inspección visual periódica, hasta la toma de muestras, colocación de trampas, placas cromotrópicas, grabación de imágenes, GPS o drones e imágenes de satélite para las explotaciones más grandes, medición de datos agroclimáticos (temperatura, humedad, viento, precipitación), etc. Y de todo ello, se debe de llevar un registro para evaluar si el tratamiento ha sido eficaz y predecir problemas en campañas posteriores.

Igualmente, la  detección de parámetros climáticos compatibles con el desarrollo de la enfermedad y los datos históricos de cultivos de la zona son también factores que nos ayudarán a la hora de predecir la incidencia de una plaga.

En Castilla y León, conocida como “el granero de España” el Instituto Tecnológico Agrario de la Junta dispone de un Observatorio de Plagas para ayudar a los agricultores en esta labor. Según Constantino Caminero, Jefe del Área de plagas del ITACYL “la monitorización es un proceso que permite contestar a preguntas como ¿a qué tengo que estar alerta?, ¿en qué niveles está?, ¿cuándo tengo que actuar?, ¿me compensa?, ¿he sido efectivo? O ¿con qué consecuencias?”. Sin esta información, la planificación preventiva y las medidas a implementar serían inefectivas.

Roya amarilla en trigo
Roya amarilla en trigo
Roya amarilla en trigo
Roya amarilla en trigo

En esta Comunidad Autónoma se concentra la mayor producción nacional de cereales de invierno (trigo, cebada, avena, centeno y triticale), concretamente el 38%, según datos del MAPA. Son muchas las enfermedades y plagas que afectan a estos cultivos pero pongamos algunos ejemplos:

Las de mayor incidencia son la septoria en trigos y helmintosporiosis y rincosporiosis en cebadas. Los tratamientos “no deben basarse únicamente en su detección, sino que la monitorización debe dirigirse a la ocurrencia de sintomatología compatible con los umbrales de tratamiento establecidos, en este caso sobre todo orientados a la sanidad de las tres últimas hojas”, afirma Constantino Caminero.  Es fundamental entonces, detectar su presencia a tiempo ya que un tratamiento en un momento inadecuado puede convertirlo en ineficaz, reducir la rentabilidad e incrementar los riesgos ambientales indeseados.

Para enfermedades como la roya amarilla en trigos, la mejor medida sería la preventiva con el uso de variedades resistentes. Sin embargo, dada su alta capacidad  de evolución y dispersión se aconseja el tratamiento ante los primeros síntomas. Otras plagas como las de los pulgones pueden transmitir virus desde la otoñada o malas hierbas, pudiendo ser graves las consecuencias al producirse en un momento muy temprano del cultivo.

En definitiva, antes de tomar cualquier decisión la monitorización nos permitirá evaluar el nivel de infestación y los patrones de evolución de esa plaga para determinar una previsión de pérdidas económicas y el umbral en el que el tratamiento será eficaz.

Rincosporiosis en cebada
Rincosporiosis en cebada
Rincosporiosis en cebada
Rincosporiosis en cebada

La detección temprana de nuevas plagas y enfermedades

La agricultura está expuesta a la aparición de nuevas plagas y enfermedades que encuentran en el comercio internacional y en el cambio climático su mejor manera de transmisión. Así, el patógeno puede llegar con la maquinaria, utillaje o embalajes contaminados, o material vegetal infectado. Además, el calentamiento global al que estamos asistiendo está favoreciendo las condiciones para su aparición y desarrollo. En las últimas décadas, se han introducido en Europa organismos nuevos que hacen que la necesidad de vigilancia y estudio sea constante. Enfermedades y plagas como el nematodo de la espiga anguina o la mosca oscinella, en los cereales; el ácaro de Texas, el piojo rojo de Florida o el pulgón negro en los cítricos, la tuta o polilla del tomate, el virus de rugoso, los trips o la mosca blanca de los cultivos hortícolas, etc.

En este contexto, se hace necesario incrementar los controles en los movimientos de materiales al igual que la monitorización para la detección temprana de posibles nuevos patógenos. Sin duda, el futuro de la agricultura pasa por seguir haciendo un gran esfuerzo en innovación en el ámbito de la Sanidad Vegetal y la Prevención.

Y es que la racionalización de los fitosanitarios pasa ineludiblemente por la detección temprana y la vigilancia. Una buena monitorización, el desarrollo de productos biológicos sostenibles y efectivos, un uso adecuado de los fitosanitarios, la implementación de variedades resistentes,  el aumento de biodiversidad dentro y fuera de la finca ayudando a los depredadores y parasitoides a que mantengan el equilibrio natural y el fomento de prácticas adecuadas son parte del camino hacia una agricultura moderna más sostenible.

La Firma Invitada

Raquel Sanz

Raquel Sanz

Periodista Agroalimentaria y agricultora

CortevaTalks

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